La cadena del diamante
El sector llama pipeline a la ruta que va de la mina al consumidor. En el tramo inicial, las mineras extraen el bruto y lo clasifican en surtidos por tamaño, forma, color y calidad, y después lo venden por contrato a plazo, por tender o en subasta a comerciantes y fabricantes. El comercio de bruto se concentra en Amberes y Dubái, con ventas en los países productores en Gaborone.
En el midstream, el tramo intermedio, los fabricantes planifican, tallan y pulen las piedras. Bain y el Antwerp World Diamond Centre informaron de que India absorbió cerca del 90% de las importaciones netas de diamante en bruto en 2019, en su mayor parte trabajadas en Surat. Los bienes pulidos pasan después por las bolsas y las redes de comerciantes de Bombay, Amberes, Ramat Gan, Hong Kong, Dubái y Nueva York, por lo general con informes de clasificación de laboratorio adjuntos.
En el tramo final, los fabricantes de joyería engastan las piedras y abastecen a los minoristas, desde casas de lujo hasta cadenas y vendedores en línea. El valor sube en cada etapa, y también el número de manos por las que pasa: las piedras pequeñas se negocian en lotes mixtos, a veces varias veces, antes de engastarse. Las piedras de color siguen una versión más laxa de la misma cadena, con más oferta artesanal, pocos productores grandes y centros como Bangkok, Chanthaburi, Jaipur y Colombo.